Saber cuánto consume una fábrica es importante. Pero saber qué proceso consume, cuándo lo hace y cuánto cuesta esa energía en cada momento permite ir mucho más allá.
Por eso, Bullsens ha trabajado junto a Vinagrerías Riojanas en un proyecto de monitorización energética avanzada en su planta de Logroño, creando un sistema capaz de relacionar el consumo eléctrico de diferentes procesos productivos con la evolución horaria del precio de la electricidad.
El objetivo: convertir los datos energéticos en una herramienta útil para entender mejor la planta, detectar oportunidades de mejora y tomar decisiones de producción con mayor información.
Del contador general al consumo de cada proceso
Hasta ahora, conocer el consumo total de una instalación permitía saber cuánta electricidad se utilizaba, pero no necesariamente dónde, cómo ni en qué momento se estaba consumiendo.
Para conseguir esa visión más detallada se ha desplegado una red de submetering eléctrico IoT sobre LoRaWAN, instalando equipos de medida en diferentes cuadros y procesos críticos de la planta.
El proyecto ha monitorizado cuatro puntos relevantes de producción, incluyendo fermentadores y líneas de envasado. Los datos se transmiten de forma inalámbrica mediante LoRaWAN y se centralizan en la plataforma, donde pueden consultarse a través de dashboards web y móvil.
Esto permite comparar consumos entre procesos, identificar patrones de funcionamiento, detectar consumos anómalos o en standby y construir KPIs energéticos específicos para producción y dirección.
Además, el sistema incorpora los datos oficiales del contador principal a través de DATADIS, permitiendo contrastar las medidas obtenidas mediante la sensorización con el consumo registrado por la distribuidora.
Consumo + precio: saber cuándo utilizar la energía
La otra pieza clave del proyecto ha sido incorporar el precio de la electricidad al análisis.
Bullsens integra automáticamente información procedente de OMIE y ESIOS-REE, de forma que el consumo de los distintos procesos puede analizarse junto con el precio horario del mercado eléctrico.
Esto resulta especialmente interesante en procesos que pueden desplazarse en el tiempo, como determinadas operaciones de envasado, filtración o limpieza.
El análisis realizado durante el proyecto ha permitido identificar momentos en los que parte de estas cargas coincide con las horas de mayor coste y estudiar qué ocurriría si determinadas operaciones se trasladaran a ventanas con precios más favorables. Sobre la línea base analizada, el estudio sitúa el potencial de ahorro por desplazamiento de cargas en un 10–15 % del coste de la energía activa, siempre condicionado por la flexibilidad real de la producción.
De los datos a la decisión
El proyecto no termina en la monitorización.
La información se transforma en dashboards, métricas y alertas pensadas para distintos perfiles de usuario. El sistema puede avisar automáticamente ante consumos anómalos y también ante oportunidades de optimización relacionadas con los precios previstos para el día siguiente.
De esta forma, Vinagrerías Riojanas dispone de una infraestructura que permite entender con mayor detalle cómo utiliza la electricidad y empezar a incorporar el coste energético como una variable más dentro de la planificación de la producción.
Porque medir el consumo es el primer paso.
Relacionarlo con lo que ocurre en la planta y con el precio de la energía es lo que permite convertir esos datos en mejores decisiones.
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